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Boletines epidemiológicos y anuarios de mortalidad tienen que volver a ser visibles

Jhonatan Rodríguez, presidente de StopVIH

Ahora que se ha dado un paso importante con la aprobación del Proyecto de Ley para Atender la Crisis Humanitaria de Salud en Venezuela por parte de la Asamblea Nacional, que supone un acercamiento a soluciones puntuales como es el acceso a los medicamentos, es necesario avanzar en otros detalles de gran importancia para el seguimiento y la prevención de enfermedades.

Los boletines epidemiológicos y los anuarios de mortalidad son documentos de suma importancia que no deben ser manejados como secreto de Estado, pues el interés de hacerlos públicos no es para vulnerar al Gobierno sino para que las personas, instituciones y organizaciones sociales con trabajo en salud, analicen las situaciones de riesgo que envuelven a la sociedad y en función de ello actuar con programas, planes y políticas dirigidas a impactar positivamente los puntos de falla.

Así lo expuso Jhonatan Rodríguez, presidente de la Organización StopVIH, durante la sesión realizada en la isla de Margarita por la Subcomisión de Salud de la Asamblea Nacional y lo refuerza con la afirmación que hizo en el hemiciclo de la Asamblea el presidente de la Comisión de la Salud, José Manuel Olivares, sobre que “venezolanos pierden su vida porque no hay medicamentos en el país”, y lo peor es que se desconoce, datos acerca de la mortalidad en Venezuela y cuáles son las poblaciones más vulnerables.

De la falta de planificación y prevención ya pasamos a la incapacidad de dar vida, sentenció Rodríguez y se pregunta cómo trabajan los médicos sin insumo, “y no es que manden al paciente de un hospital a una clínica o a la farmacia a buscarlo, es que en todo el país la escasez es el pan nuestro de cada día”.

Destacó que durante recorrido en el hospital Luis Ortega se evidenció que no hay antihipertensivos, marcapasos, prótesis de cadera ni de rodilla ni de pelvis, gastroscopia, endoscopia, mayas en cirugía 30×30, contraste parenteral, autosuturadora, bolsa de colostomía. Hay 3 casos de quemados y los familiares gestionan su traslado a otros estados porque no hay unidad para atenderlos. Hay deficiencia de yelcos, no hay concerta para niños con déficit de atención, en neurocirugía, no hay medicamentos para personas con epilepsia y hay una sola neuropediatra aun cuando existe una alta demanda de niños con enfermedades necrológicas, “en fin es la situación más delicada en materia de salud que ha vivido Venezuela y Nueva Esparta es fiel y triste evidencia de ello”.

Al respecto y dada la gravedad, Rodríguez, dijo que desde la Organización mantienen el contacto con las redes de ayuda, otras organizaciones sociales y organismos nacionales e internacionales que en ocasiones colaboran, pues a diario recibe personas desesperadas por la necesidad de medicamentos. Las personas con VIH son de los usuarios más vulnerables por las enfermedades oportunistas, por eso es urgente que en el marco del gran análisis y marco legal que se hace de la salud, se establezca la obligatoriedad de cumplir con los informes de seguimiento a las patologías, estudios de investigación sobre su presencia en las comunidades y deber de compartir la información con personas del área, no exclusivamente de partidos o Gobierno, pues la tarea de proporcionar salud es un trabajo público y que exige la integración de las diversas fuerzas de la sociedad.

Más información en la web www.stopvih.org y a través de @StopVIH en las redes sociales Twitter e Instagram.

Prensa, StopVIH, CNP. 6.126.