Contenido

Píldora contra el VIH pasa la primera prueba para prevenir la infección

Una píldora que se ha utilizado durante mucho tiempo para tratar el VIH dio un paso para convertirse en el primer medicamento aprobado para evitar que más personas contraigan el virus, que causa el SIDA.

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) dijo ayer que Truvada, de Gilead Sciences, parece ser seguro y eficaz para evitar el VIH. Concluyó que tomar la píldora diariamente podría evitar a los pacientes «una infección con una enfermedad grave, que pone en riesgo la vida y que exige un tratamiento durante toda la vida».

Mañana un panel de asesores de la FDA considerará la revisión cuando vote sobre si Truvada debería ser aprobado como un tratamiento preventivo para personas que corren un alto riesgo de contagiarse con el VIH a través de relaciones sexuales. No se exige que la FDA siga el consejo de sus asesores, pero generalmente lo hace.

Se calcula que 1.2 millones de estadounidenses tienen VIH, que ataca el sistema inmunológico y que, a menos que sea tratado con fármacos antivirales, desarrolla la enfermedad del SIDA, una enfermedad fatal en la que el cuerpo no puede luchar contra las infecciones. Si Truvada es aprobado, sería un importante logro en la campaña de 30 años contra la epidemia del SIDA. Hasta el momento no se ha aprobado ningún otro medicamentos para prevenir el VIH, y se cree que se tardará varias décadas en crear una vacuna.

Gilead Sciences Inc., con sede en Foster City, California, ha comercializado el medicamento desde 2004 como un tratamiento para personas infectadas con el virus. La medicación es una combinación de dos medicamentos más antiguos, Emtriva y Viread. Los médicos normalmente recetan los medicamentos como parte de un cóctel de fármacos que dificulta la reproducción del virus. Los pacientes con bajos niveles virales tienen menos síntomas y menos probabilidad de desarrollar el SIDA.

Los investigadores informaron por primera vez que Truvada podía evitar que las personas se contagiaran el VIH en 2010. Un estudio de tres años encontró que las dosis diarias disminuyen el riesgo de infección en hombres sanos homosexuales y bisexuales en 44 por ciento, cuando están acompañadas por condones y terapia. Otro estudio encontró que redujo la infección en 75 por ciento en parejas heterosexuales en las que un miembro estaba infectado con VIH.

Debido a que Truvada ya está en el mercado para controlar el VIH, algunos médicos ya lo recetan como una medida preventiva. Pero la aprobación de la FDA permitiría que el fabricante del medicamento lo comercialice formalmente.

Los revisores de la FDA dijeron el martes 8 de mayo de 2012 que los pacientes deben ser diligentes para tomar la píldora todos los días si la usan como medida preventiva. La adhesión al medicamento no fue buena en las pruebas clínicas, y los revisores dijeron que los pacientes en el mundo real pueden olvidar tomar los medicamentos incluso más que en los estudios clínicos.

Algunos grupos defensores de las personas con VIH dicen que el medicamento es una nueva opción importante para evitar el VIH, junto con condones, terapia y otras medidas. El mes pasado (abril 2012), el grupo de defensoría AIDS United y más de una docena de otros grupos enviaron una carta a la FDA, instando a aprobar el fármaco Truvada.

«Si vamos a reducir las más de 50,000 nuevas infecciones con VIH en este país cada año, necesitamos aumentar las opciones disponibles para la gente», dijo Ronald Johnson, vicepresidente de AIDS United.

Pero el apoyo para la aprobación de la FDA no es unánime.

Aunque la FDA tiene prohibido por ley considerar el costo al hacer la revisión de los fármacos, los proveedores de atención médica han señalado su inquietud por el precio del Truvada: 900 dólares por mes, apenas un poco menos que 11,000 dólares al año. Medicare y Medicaid, los planes de seguro médico más grandes del país, generalmente cubren los medicamentos aprobados por la FDA, y los analistas esperan que los seguros de salud más grandes hagan lo mismo.

Además, algunos investigadores dicen que la píldora preventiva no es el equivalente químico de los condones, que dicen continúa siendo la mejor herramienta para prevenir el VIH. También les preocupa el confuso índice de éxito de Truvada para evitar la infección entre las mujeres. El año pasado, un estudio en mujeres fue detenido antes de finalizar cuando los investigadores encontraron que las mujeres que tomaban el fármaco tenían más probabilidades de infectarse que las que tomaban el placebo.

Los investigadores especularon que las mujeres pueden necesitar una dosis más alta para prevenir la infección. También dijeron que los resultados decepcionantes pudieron haber sido consecuencia de que las mujeres no tomaron las píldoras sistemáticamente.

«Sabemos que si la persona no toma la medicación todos los días no estará protegida», dijo el Dr. Rodney Wright, director de programas de VIH en el Centro Médico Montefiore en Nueva York y presidente de la Fundación de Salud SIDA. «Así que la inquietud es que podría no haber una adhesión adecuada para ofrecer protección a la población general».

Tomado del portal web La Opinión.